Responder a la emergencia habitacional en Estados Unidos y Reino Unido

Imagen de Nailah Abdul-Mubdi proporcionada por Unlock NYC

Fortalecer los derechos de inquilinos frente a los retos habitacionales

Kamilah Newton, madre soltera de dos hijos en Nueva York, enfrentó durante años órdenes injustas de desalojo y condiciones habitacionales inadecuadas. Como muchas personas con bajos ingresos, tuvo dificultades para encontrar una vivienda adecuada y pasó dos veces por el sistema de refugios.

En ciudades como Nueva York, Filadelfia y Boston, los vales de vivienda deberían ayudar a cubrir parte del alquiler, pero muchas personas son rechazadas ilegalmente por propietarios que discriminan a quienes usan estos apoyos. Unlock NYC usa tecnología para documentar y denunciar esa discriminación, creando herramientas móviles gratuitas que ayudan a posibles inquilinos a registrar evidencias y reportar casos.

Organizaciones como Public Interest Law Center en Filadelfia también usan litigio estratégico para asegurar viviendas seguras y estables. Al mismo tiempo, otros socios apoyan pagos directos a jóvenes sin hogar, investigación de políticas públicas y demandas contra sistemas de selección de inquilinos que perjudican de forma desproporcionada a comunidades negras e hispanas.

Reino Unido

En Reino Unido, organizaciones como Inclusion London trabajan por vivienda accesible y asequible para personas sordas y con discapacidad. Su red de vivienda reúne organizaciones lideradas por personas con discapacidad para compartir conocimientos, formar en derechos habitacionales e influir en decisiones estratégicas de Londres.

Friends, Families and Travellers trabaja con comunidades gitanas, romaníes y nómadas para enfrentar exclusión sistémica. La falta de lugares adecuados para detenerse, acceder a agua, saneamiento, educación y salud aumenta el riesgo de desalojo y vulneración de derechos.

Los socios de Oak combinan tecnología, campañas, litigio, organización comunitaria e investigación para cambiar sistemas habitacionales que no funcionan para quienes más los necesitan. Su trabajo busca reducir los impactos de la emergencia de vivienda y acercar a más personas a hogares seguros, asequibles y dignos.