Poner la inclusión en el centro de la educación
Reimaginar aulas inclusivas en distintos contextos
En una escuela de Aleksandrovka, en la República Kirguisa, estudiantes trabajaban juntos para formular preguntas de investigación y explorar respuestas. La docente Aikanysh Zotova desarrolló una iniciativa llamada Curiosity Minds, que animaba a estudiantes a tomar más propiedad de su aprendizaje. La experiencia mejoró comprensión lectora, memoria, confianza y participación, incluyendo a estudiantes con diferencias de aprendizaje.
Ese ejemplo forma parte de Schools2030, una iniciativa presente en diez países que acompaña a docentes para evaluar necesidades, probar innovaciones y compartir lo aprendido. El enfoque parte de una idea sencilla y poderosa: las soluciones educativas deben construirse cerca del aula, con quienes conocen a sus estudiantes.
En Portugal, un modelo nacional de inclusión evita separar a estudiantes por etiquetas y busca que la educación ordinaria responda mejor a necesidades diversas. En Sudáfrica, donde la desigualdad educativa sigue siendo profunda, organizaciones como Teach For All y Trevor Noah Foundation apoyan líderes docentes y escuelas para crear entornos más justos.
La Trevor Noah Foundation impulsa programas como Khulani Schools Programme y Education Changemakers, mientras docentes como Clerah Sethole promueven iniciativas para que familias, comunidades y educadores comprendan mejor la dislexia, el TDAH y otras diferencias.
La inclusión también se construye mediante cultura y medios. Big Bad Boo desarrolla historias animadas, como Judge Jodhi, que presentan personajes con dislexia y promueven pensamiento crítico, empatía e inclusión. En conjunto, estos socios muestran que transformar la educación requiere investigación, práctica, liderazgo local y relatos que cambien percepciones.