Reconstruir hogares, reconstruir confianza
La vivienda como punto de partida
Los terremotos y otros desastres pueden dejar a miles de familias sin un espacio seguro donde vivir. La pérdida de una vivienda afecta mucho más que las paredes: interrumpe rutinas, separa redes de apoyo y deja a las personas expuestas a nuevos riesgos.
El programa apoya reparación y reconstrucción de viviendas seguras para que las familias puedan regresar a entornos dignos. Este trabajo se articula con constructores, especialistas técnicos, organizaciones locales y voluntarios, priorizando soluciones que respondan a las necesidades reales de cada comunidad.
Reconstruir también significa prepararse mejor. Por eso la recuperación debe fortalecer la seguridad, la resiliencia y la capacidad comunitaria para enfrentar futuros desafíos.