De la tradición a la transformación en México: tiempo para reflexionar, conversar y sanar

Imagen © Hispanics in Philanthropy

Azúcar, huevos, leche, mantequilla, harina, amigas, feminismo y un grupo de psicólogas son algunos de los ingredientes detrás de Las Panas, un colectivo de mujeres en el barrio histórico de La Merced, en Ciudad de México. El equipo usa la panadería como herramienta de apoyo para mujeres que han vivido violencia de género.

En el taller, las mujeres amasan pan y comparten historias mientras aprenden a hacer conchas, ciabatta, roles de canela, pizza y otros productos. También participan en terapia individual y conversaciones grupales sobre autoconocimiento y seguridad económica. Las pausas naturales del pan, como esperar que la masa crezca, se convierten en momentos de reflexión, conversación y sanación.

Las Panas conecta a participantes con pasantías en panaderías y cafés comunitarios que respetan derechos laborales. Además, sostiene su propia cafetería y panadería para generar ingresos y abrir caminos hacia oportunidades de empleo. Más de 700 mujeres han recibido apoyo con este enfoque.

En todo México, organizaciones lideradas por mujeres están creando respuestas innovadoras ante la violencia: desde apoyo psicosocial y casas de descanso para defensoras hasta redes de refugios y acompañamiento frente a violencia digital. IM-Defensoras, Casa La Serena, Aluna Acompañamiento Psicosocial, Red Nacional de Refugios, Luchadoras e Hispanics in Philanthropy tejen cuidado, seguridad y autonomía en comunidades urbanas y rurales.

Estas iniciativas muestran creatividad y resiliencia. Convierten espacios cotidianos en lugares de esperanza, solidaridad y futuro para mujeres y niñas.