Vida después de las minas: tierra y medios de vida en el noreste de Zimbabwe
De campo minado a tierra de esperanza
En 2021, la aldea fronteriza de Chisecha, al norte de Harare, vivió un momento histórico: fue declarada libre de minas. Durante años, niñas y niños de esa zona de Mount Darwin debían cruzar un campo minado para llegar a la escuela.
La entrega de tierras desminadas no marca el final del trabajo, sino el comienzo de nuevas posibilidades. Cuando la tierra vuelve a manos comunitarias, las familias pueden cultivar, criar animales, ampliar parcelas y generar ingresos para cubrir alimentos, productos básicos y matrículas escolares.
The HALO Trust, organización humanitaria de desminado, ha destruido cientos de miles de minas en Zimbabwe desde 2013. Además de liberar tierra, HALO ofrece formación transferible a hombres y mujeres que trabajan en proyectos de desminado: alfabetización, idiomas, numeración, contabilidad e informática.
En Mount Darwin, cada hectárea importa. Por eso, al abrirse nuevas tierras, prácticas agrícolas regenerativas pueden ayudar a restaurar suelos, agua, nutrientes y biodiversidad, mientras fortalecen cosechas y resiliencia ante el cambio climático.
Organizaciones zimbabuenses como Agricultural Partnerships Trust y Foundations for Farming también contribuyen a mejorar seguridad alimentaria y financiera en comunidades agrícolas. En conjunto, estos esfuerzos muestran cómo retirar minas puede devolver mucho más que tierra: devuelve movilidad, seguridad, aprendizaje, trabajo y dignidad.